España importa anualmente 40.000 millones de euros en petróleo. Reducir gradualmente nuestra dependencia energética del exterior tiene un doble impacto: por un lado, el PIB crecería al disminuir las compras al exterior. Por otro, el consumo de las familias podría reducirse hasta un 70% si comparamos la geotermia con las energías fósiles.
Las instalaciones geotérmicas apenas emiten CO₂ a la atmósfera, reduciendo nuestras emisiones de gases de efecto invernadero.